El Mundial 2026 no solo dejó emociones y resultados para México; también permitió descubrir a una generación de jóvenes que apunta fuerte hacia 2030. El Tri cerró el torneo con cuatro victorias y una derrota, pero una de las grandes noticias fue la aparición de futbolistas que ya demostraron estar listos para competir al máximo nivel.

El nombre que más brilló fue Gilberto Mora. Con apenas 17 años, disputó cuatro partidos, fue titular en tres y acumuló 216 minutos. Su capacidad para moverse entre líneas y generar juego lo convirtió en una de las grandes promesas.

Brian Gutiérrez, de 23 años, participó en cuatro encuentros y aportó movilidad al ataque. Mateo Chávez, de 22, aprovechó al máximo su oportunidad: marcó ante Chequia y fue elegido como jugador del partido. También dejaron buenas sensaciones Obed Vargas, de 20 años, quien aportó intensidad y recorrido en el mediocampo, y Armando González, de 23, que sumó sus primeros minutos mundialistas.

Ninguno tiene el boleto asegurado para 2030, pero todos ya vivieron la presión, la exigencia y el ambiente de un Mundial.

¡El futuro del futbol mexicano ya comenzó a tomar forma! AGENCIAS